Los motivos de Aminetou
EXTRACTO DE LA EXPOSICION DE AMINETU HAIDAR AL JEFE DEL GABINETE DE MORATINOS
Ante todo le doy las gracias al Ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno español de, por lo menos después de 15 días, haber venido a ver de cerca mi situación humanitaria.
Respecto a mi situación que es ante todo inhumana, una situación en la cual se están violando todas las convenciones internacionales, sobre todo aquellas firmadas por el propio Marruecos, sobre todo el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos…
No vine a España por mi propia voluntad. Vine obligada a viajar, después de una detención abusiva que duró 24 horas en el Sahara Occidental. Después de que se tomó la decisión abusiva de expulsarme de manera ilegal de mi tierra, estuve protestando durante más de una hora ante el comandante del avión. Le hice saber que él sería el responsable de lo que estaba aconteciendo y que sería cómplice de todo lo que estaba ocurriendo, le dije que no tenía pasaporte y que todos los policías que estaba viendo detrás de mí, eran los que habían confiscado mi pasaporte; que era una defensora de derechos humanos saharaui, que llegó ayer de las Islas Canarias y que me obligaron a viajar dejando a mis hijos en el Aaiún.
El comandante del avión me dijo que él no podía portar en el avión a una persona que no tenía pasaporte. El responsable de la policía marroquí le dijo que era portadora de una residencia española. Le respondí que aún así yo no podía viajar a España sin pasaporte y, sobre todo, en contra de mi voluntad.
El comandante llevó a cabo unas cuantas llamadas telefónicas y respondió que él no podía llevarme en el avión. Una vez más habló con él el responsable de seguridad marroquí y le dijo:
- “a usted únicamente le importa esto, el billete de avión”. Le enseñó un billete de avión que tenía. “Y ésta es una orden de la cual está al tanto el ministro de exteriores español”.
Después de un momento, el comandante del avión recibió una llamada telefónica y se dirigió a mí y me preguntó mi nombre. Le dije mi nombre. Cuando se lo dije, el comandante hablando con la persona en el teléfono –que yo desconocía quien era- le dijo que sí, se llama Haidar. Dejó de hablar y después de dos o tres minutos recibió otra llamada, se veía claramente que su cara había cambiado. Se dirigió al jefe de seguridad marroquí y le dijo “bueno, podemos dejarlo”.
En ese momento, le hice saber que él mismo, al igual que la compañía aérea y al igual que España serían las responsables de todo lo que fuera a ocurrir.
Cuando llegué al aeropuerto de Lanzarote…yo no sabía cuando iban a llevarme, ni siquiera el destino a donde iban a llevarme…cuando despegó el avión fue cuando el comandante dijo que el destino sería Lanzarote.
Estaba en una situación de estado psicológico totalmente bajo, con depresión, era la primera vez que iba a Lanzarote. Todos mis teléfonos y tarjetas telefónicas habían sido confiscados por la policía marroquí. Entonces, para mí, eso era un secuestro. Cuando llegué al aeropuerto de Lanzarote estuve totalmente segura de ello y protesté en el avión y no quise bajar. Todos los pasajeros bajaron menos yo.
Entonces, vino la policía para bajarme, para convencerme de que iban a hablar conmigo ya que yo portaba una residencia española.
Les dije, estando en el avión, que yo no podía bajar porque no tenía pasaporte y había dejado a mis hijos detrás y venido contra mi voluntad. Me convencieron de que podría volver esa misma tarde. Pero cuando fui a la oficina de la policía, les dije que yo estaba en una situación ilegal y que, por lo tanto, no iba a salir de la zona de tránsito. El responsable de la policía me prometió, entonces, que volvería a El Aaiún a las 6, por lo que me senté con los pasajeros que viajaban al Aaiún. Entonces, el responsable me dijo, en ese momento que, en todo caso, como estaba en una situación ilegal y no tenía pasaporte, que él había recibido órdenes de que no podía ir al Aaiún. Fue entonces cuando tomé la decisión de quedarme aquí. Y lo que realmente me reforzó fue el apoyo de toda la sociedad civil española con mi causa, que ha estado aquí viniendo y apoyándome.
Estaba en una situación psicológica muy peligrosa, incluso he estado llorando, sobre todo pensando en mis hijos. Me aseguré en ese momento de que había habido un acuerdo entre el gobierno español y marroquí, que había una total complicidad en el asunto. Mediante los medios de comunicación di un aviso al gobierno español para que resolviera el asunto o que si no entraría en huelga de hambre abierta.
En lo que a mi respecta, nunca he creído que España es el enemigo. Sin embargo, estoy viendo que está jugando este mismo juego. He sido secuestrada, detenida, torturada, alejada de mis hijos por el gobierno de Marruecos, sin embargo, eso nunca me ha dolido tanto como lo que está haciendo España que es un país democrático, un Estado de derecho, y nunca pensé que llegaría a actuar de esta manera.
Realmente nunca me ha gustado ese silencio de la administración del gobierno español respecto a las violaciones de derechos humanos, de aquellos saharauis que se puede decir que aún dependen del gobierno de España, y nunca pensé que España llegaría a presentarse para hacer este tipo de trabajos que realmente tocan a la legalidad internacional. Ha habido un acuerdo con el gobierno de Marruecos.
Cuando entré en la huelga de hambre, ni siquiera se les ocurrió mandarme un representante local para que hable conmigo y vea mi problema. De la misma manera que el gobierno español ignoró a los saharauis en el año 75, actualmente también España está ignorando a una activista de derechos humanos saharaui. Y lo hace exactamente el mismo día, el mismo día negro para los saharauis que es el del acuerdo tripartito de Madrid, el 14 de noviembre. No quiero ocultar que siento indignación por parte del gobierno español, y no solo por mí, sino por todos los saharauis y los militantes de derechos humanos.
Estas soluciones que ha traído el gobierno español…quiero decir que yo no he creado esta situación de crisis… si no que son el gobierno español y marroquí los responsables de todo lo que está ocurriendo. Yo tengo una sola solicitud y es que se me devuelva a mi tierra, el Sahara Occidental, donde están mi tierra y mis hijos, con o sin pasaporte. Es vuestro problema.
Le doy las gracias al gobierno español por ofrecerme la nacionalidad española o el estatus de asilada política. Sin embargo, para mí, la nacionalidad no es una oferta por parte del gobierno español sino más bien mi derecho, un derecho como saharaui. Mi madre es española y gran parte de mis familiares son españoles. Yo nunca pensé solicitar la nacionalidad española, ni la americana ni la italiana, ésta es mi postura política personal. Estoy bajo ocupación marroquí y milito, como el resto del pueblo saharaui, para poder llegar a nuestra autodeterminación.
Marruecos no me ha dado mi pasaporte como una oferta, sino que está obligado porque es un país ocupante y, según la Cuarta Convención de Ginebra, está obligado a dar todos los derechos políticos y civiles a los ciudadanos bajo su ocupación. Yo nunca he solicitado otro pasaporte. Nunca voy a solicitar otro pasaporte porque tengo ya uno que está en vigor y el número es R559514, que no expira hasta el 2 de mayo de 2010 y puedo prorrogarlo otros cinco años, después vendría la renovación. Con esto se ve claramente que Marruecos está violando sus propias leyes pues yo no puedo tener dos pasaportes. Yo no he perdido mi pasaporte para que haga una declaración de pérdida, está confiscado por parte del gobierno marroquí.
No estoy exigiendo de España que juegue el juego de Marruecos. Marruecos es realmente quien debe de pensar mucho en esta decisión. Lo que exijo al gobierno de España es que simplemente me devuelva a mi tierra. El asunto del pasaporte y la documentación es una guerra, es mi guerra con Marruecos. Pues he estado casi 15 años pidiendo un pasaporte, hasta el año 2005, y nunca le pedí al gobierno español que interviniera en aquello. Y el único que intervino fue el gobierno americano y fue quien realmente obligó al gobierno marroquí a que me diera pasaporte.
En definitiva, estas son opciones que rechazo totalmente. Lo único que le pido al gobierno español es que me devuelva a mi tierra.
[Intervención de Agustín Campos ofreciendo las opciones de nacionalidad española y de asilo político……..]
No es necesario explicarme las dos opciones, es una pérdida de tiempo y de energía para mí. No quiero conocer las ventajas y los inconvenientes porque nunca voy a aceptar ni el asilo político ni la nacionalidad española.
[Agustín Santos ofrece el pasaporte español…]
Ante todo le doy las gracias por esta opción que, para mí, más bien la considero un derecho. Desgraciadamente, la nacionalidad española no ha podido defender a comités, asociaciones, parlamentarios españoles que han sido expulsados del Aaiún en los aviones de vuelta a España y realmente España no ha podido protegerlos. Tampoco protegió a Yarba que es un saharaui español en silla de ruedas que fue tratado duramente en el aeropuerto del Aaiún, después en el de Casablanca y finalmente se le expulsó a Barcelona.
Si la tarjeta de residencia española ha sido una especie de condena para mí, que Marruecos ha utilizado para hacerme ésto, imagínese cuando yo tenga la nacionalidad española lo que harán. Ya no podría pisar El Aaiún. Yo le doy una explicación política. Marruecos esta ahora pensando, llevando a cabo un proyecto basado en hacer, desplazar los refugiados saharauis a países terceros, todos los saharauis que estén en contra de la ocupación marroquí van a ser tratados de la misma manera, es decir, serán expulsados, se les dará la nacionalidad española y se quedarán fuera del país. No estoy pidiendo a España que me proteja de lo que me pueda hacer Marruecos de tortura y detención, que Marruecos haga ese trabajo sucio, que Marruecos me detenga.
Cuando volví a El Aaiún, el día 13, según sabe mi abogada Inés Miranda, y lo sabe Boi-tia y Marselha Gonsalves, sabía que cuando volvía habían dos posibilidades: o ser detenida o que se me confiscaran los documentos. Y esto no es algo inventado sino que parte de una realidad en las zonas ocupadas. Pues ya habían sido detenidos otros 7 activistas de derechos humanos el día 8 de octubre, que van a comparecer ante un tribunal militar y es posible que incluso se les condene a pena de muerte. Además de otros 8 activistas a los cuales se les fue confiscada toda la documentación, entre ellos, Sultanya Khaya, que además de su documentación marroquí también se le confiscó su residencia española.
Cuando yo volví a El Aaiún habían sólo esas dos posibilidades. Sin embargo, la posibilidad de la expulsión a España nunca se me había pasado por la cabeza. La expulsión como tal, no es que sea algo nuevo, siempre ha habido expulsiones de saharauis de la zona ocupada al interior de Marruecos, se les prohibía volver al Sahara. También fue expulsado otro activista a la zona que está entre el sur del Sahara y Mauritania. Pero la expulsión hacia España que es un país democrático y un país de derechos humanos nunca había ocurrido.
Desgraciadamente, hoy en día, me estoy viendo obligada a enfrentarme al gobierno español como autoridad y no a enfrentarme al gobierno marroquí. Marruecos, si tiene alguna causa contra mí, que me lleve ante los tribunales y que sea lo que tenga que ser. Pero debido a las presiones internacionales, y gracias también a los distintos galardones que se me ha dado en el extranjero, [Marruecos] pensó en otra cosa, en tirarle el balón a España. Marruecos sabe realmente quien es Aminetu Haidar pero España no conoce a Aminetu Haidar.
Mi mensaje al señor Moratinos y, mediante él, a todo el gobierno de España, es que Aminetu Haidar ha sacrificado su juventud y su vida por la dignidad y hoy estoy viendo que mi dignidad y la del pueblo saharaui están siendo pisoteadas y el gobierno español es el responsable de lo que pueda ocurrir en esta huelga de hambre porque yo estoy decidida a ir hasta el final. Pues mi dignidad está por encima de mis hijos y por encima de todos, así que no tengo nada más que ofrecer.
29 noviembre 2009
Aeropuerto de Lanzarote
Homenaje al poeta Diego Jesús Jiménez
En el marco de la entrega de premios del III Certamen de poesía y relato corto “Federico García Lorca” se rindió homenaje al recientemente fallecido, Jesús Diego Jiménez, uno de los poetas fundamentales del panorama nacional en los últimos 50 años, no en vano, fue Premio Nacional de Poesía en los años 1968 y 1997.
Yo tuve el inmenso honor de ser el encargado de homenajear al poeta. Puedo asegurar que apenas pude contener la emoción, ya que la familia de Diego estaba presente en el Centro Cultural Pablo Neruda. Después de mi intervención mi amiga Társila, hija de Diego, nos deleitó recitando alguna de las poesías de su padre, la verdad, para poner los pelos de punta a cualquiera…
Muchas gracias a los jóvenes de Izquierda Unida de Colmenar Viejo por organizar este emotivo acto. Dejo aquí el video que recoge el discurso de homenaje y la lectura de poesías.
Un fuerte abrazo Diego.
Decía Luján que “los poetas no se van del todo, se esconden en el tiempo, para despistarnos, para dirigirnos un susurro de vez en cuando…”
Sin cautela: marcando la diferencia
Izquierda Unida debe aprovechar la oportunidad que le brinda la coyuntura política. Nos encontramos ante un PSOE que se demuestra incapaz de generar ilusión, que se evidencia sin soluciones para plantar cara a la crisis generada desde el capitalismo salvaje y desde un modelo de producción que, el mal llamado socialismo, ha contribuido a hacer hegemónico en la sociedad actual.
Reconocida la crisis económica, nadie puso en duda que era imprescindible adoptar otro modelo social, se pusieron en entredicho las supuestas bondades de las leyes del mercado y se planteó la “refundación del capitalismo” en aras de su moderación. Una vez que la intervención estatal echó una manita a bancos y multinacionales, parece que desde la derecha, la salida de la crisis pasa por dar un paso al frente, una vuelta de tuerca, más conservadurismo, más despido barato, menos Estado social.
Ante el desgaste que la situación de crisis económica está provocando en el PSOE, hubiera sido lógico esperar una fuerte subida del Partido Popular. Sin embargo, las cosas están que arden. Dejando a un lado los gürteles y demás casos de corrupción, nos encontramos con una formación muy dividida que está librando una guerra cuyo principal campo de batalla es Madrid. El sector neoliberal de Gallardón se enfrenta sin piedad al sector neoconsevador de Aguirre. Ambos pretenden alcanzar la hegemonía de un Partido Popular que se encuentra muy debilitado y con un líder puesto en entredicho. El gallego Rajoy, trata de dar una de cal y otra de arena. Así, por lado pega un puñetazo encima de la mesa imponiendo a Rato al frente de Caja Madrid. Por otro lado impone una suspensión cautelar a Cobo por su entrevista en El País poniendo al sector de Esperanza a la altura de La Gestapo.
En la sanción impuesta al Vicealcalde de Madrid vemos otra difícil pirueta en el difícil arte del sí pero no. La suspensión cautelar es una figura que cabe cuando se trata de discernir la culpabilidad de alguien o su grado de responsabilidad en unos hechos concretos. En el caso que nos ocupa, parece que no procede, ya que Manuel Cobo, no sólo reconoce la culpabilidad y el alcance de sus palabras, sino que además se reitera en sus afirmaciones y ni se disculpa, ni arrepiente de ellas. Lo máximo que llega a admitir es que el medio donde se pronunció no era el adecuado. Ante eso, o se le sanciona o se le disculpa de forma definitiva, aquí no hay cautela que valga. Curioso es también el alcance de la suspensión cautelar, ya que se le suspende de militancia pero se le permite continuar en sus responsabilidades en el Ayuntamiento de Madrid, es decir, continua como Vicealcalde y permanece como Portavoz de Grupo Popular en Madrid. Es decir, que Don Manuel Cobo continúa como voz cantante de compañeros de partido que apoyan a quien él denuncia. No parece de recibo, por mucho que se empeñe González Pons en decir que es admisible. Y mira que lo siento, porque no es que yo le tenga una especial simpatía a Cobo, pero al fin y al cabo, que compare a los hombres de Aguirre con una gestapillo de poca monta no deja de tener su aquél. Los hechos no dan para más comentarios y así lo entendió la lideresa Aguirre que se puso los zapatos de no hacer declaraciones. El supuesto puñetazo sobre la mesa de Rajoy no surtió el efecto deseado porque fue un puñetazo cautelar que no dejó contentos ni a unos ni a otros. Sanción que se precie, o es sanción o no lo es.
Ante esta situación de debilidad de los dos partidos mayoritarios, Izquierda Unida debe ser habilidosa para generar la ilusión necesaria que le permita recuperar el espacio político que ha ido perdiendo elección tras elección. Es imprescindible terminar con la hegemonía social y política del Partido Popular, pero hay que terminar desde la izquierda y el PSOE no parece decido a dar el paso. En el momento actual, con un Partido Popular dedicado a encubrir a sus diputados no adscritos y con un Partido Socialista carente de ideas para reflotar la economía, Izquierda Unida debe aprovechar para ganarse un sitio en el panorama político. ¿Cómo? Dando ejemplo de integridad y honradez, centrando el debate en las ideas y no en las personas y en los intereses particulares, ofreciendo una salida a la crisis desde otro modelo productivo… Izquierda Unida no puede caer en la tentación de repetir los errores de siempre. La precampaña electoral debería estar centrada en poner de manifiesto nuestras virtudes, (que no son otras que las de ser la única formación capaz de ofrecer alternativas que realmente son de izquierdas), y los defectos de los partidos mayoritarios, que están tratando de desenfocar el problema y trasladar la atención mediática a un plano distinto de la corrupción, la crisis económica, el desempleo, el deterioro social…Es el momento de marcar la diferencia.
Disuasión…No gracias
Defendía Izquierda Unida de Colmenar Viejo en su programa electoral la construcción de un aparcamiento público y gratuito en la estación de ferrocarril.
No han tenido a bien nuestros dirigentes municipales concedernos tan alto privilegio. Lejos de ello, nos encontramos por un lado con un aparcamiento de pago y junto a él, comprobamos con perplejidad como el antiguo parking abierto al píe de la estación de tren está desierto, estando prohibido el estacionamiento. Así, mientras aproximadamente un centenar de plazas de aparcamiento están desocupadas, nos tenemos que dirigir al parking de marras y pagar el importe establecido. El que no quiera gastarse un euro, también tiene posibilidades: aparcar más lejos.
Van a responder los expertos en reparto de competencias, que si el terreno es de RENFE, que si es del Consorcio, que si del municipio, de la Comunidad de Madrid, de la contrata de la subcontrata o vaya usted a saber. Depende de a quién le preguntes.
Lo que sí sé con seguridad es que es más que conveniente la existencia de un aparcamiento público gratuito para fomentar el uso del transporte público, facilitando a nuestros vecinos el estacionamiento de sus vehículos y promoviendo el uso del tren para bajar a Madrid. Por eso suelen denominarse aparcamientos disuasorios.
He aquí el error, nuestros dirigentes se han hecho un lío con eso del “aparcamiento disuasorio” y han caído en un error conceptual.
Estimados órganos decisorios de la política de movilidad: cuando hablamos de “aparcamiento disuasorio”, nos estamos refiriendo a poner los medios y facilidades necesarias para disuadir a los ciudadanos de acudir en coche a Madrid. No se trata de disuadir a los colmenareños para que no utilicen el transporte público.
No hace mucho tiempo, cuando la inauguración de la Estación de Sol, el Equipo de Gobierno se vanagloriaba en los medios de comunicación: de Colmenar Viejo a Sol en 35 minutos. No estaría mal si no fuera porque se tarda otros 35 minutos en llegar de Colmenar Viejo a la estación.
La solución a la falta de aparcamiento gratuito pasaría por establecer una buena comunicación interurbana entre el pueblo y la estación, paro ahí, también son disuasorios. Los desajustes entre el horario de autobuses y trenes, la supresión de una de las dos líneas de autobuses urbanos que circulaban los días de diario para convertirla en una sola línea circular hace que te desanimes.
Espero que esta aclaración les haga reflexionar y entiendan de una vez por todas de qué estamos hablando: de fomentar el uso del tren. Así permitirán aparcar en un parking inutilizado, mantendrán las líneas de autobuses que van del pueblo a la estación, coordinarán los horarios de los trenes con los de los autobuses, perdón, con los del autobús que llega a RENFE, y en un momento dado, hasta es posible que se replanteen que el aparcamiento recién construido deje de ser de pago (en el fondo, soy un ingenuo).
En fin, en Izquierda Unida estamos a favor de unos aparcamientos disuasorios públicos y gratuitos, tal y como recoge el programa electoral que presentamos es las pasadas elecciones municipales. Estamos por la labor de mantener las dos líneas de autobuses que llegan a la estación, aumentando su frecuencia y haciéndola coincidir escrupulosamente con los horarios del Cercanías. Otras disuasiones nos dan pánico, sobre todo cuando afectan al funcionamiento de los servicios públicos. No queremos que nos disuadan de acudir al médico de la seguridad social, al colegio público, a realizar deporte en un complejo gestionado desde lo público…Somos raros.
Disertación sobre las necesidades de la juventud.
El pasado mes de mayo, los Jóvenes de Izquierda Unida de Colmenar Viejo organizaron la III Muestra de Cine Social y Solidario.
En esta ocasión, la muestra estaba dedicada a los problemas de la juventud en la sociedad actual. Finalizada la proyección de los cortometrajes hubo un pequeño debate donde tuve ocasión de compartir mesa con Fernando García Serrano, Portavoz del Grupo Municipal de IU Colmenar Viejo, Paula Guisando, Secretaria de Juventud de CC.OO de Madrid, Arian García, Coordinadora de Jóvenes de Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid y Vicent Gavara, Director de uno de los cortometrajes.
Próximamente se colgarán en la web de IU Colmenar Viejo todas las intervenciones. Os anticipo la mía, una disertación sobre las necesidades de la juventud.
El club de la comedia: monólogo de la CEOE
La Confederación Española de Organizaciones Empresariales ha salido a escena. No se encontraba cómoda en el diálogo social y ha preferido volver a las andadas: el monólogo social.
Pese a que la nueva función ha sido denominada como el Contrato del Siglo XXI, dicen los sindicatos que no es nada nuevo, que es la misma representación de siempre. Ha tenido bastantes títulos: la flexibilización del mercado, el contrato en crisis, que la crisis la paguen los trabajadores…
El Gobierno asiste impasible a sus nuevas posiciones con un leve tirón de orejas: “señores de la CEOE, no podemos modificar el programa, hemos anunciado un diálogo, no es conveniente cambiar sin previo aviso, piénsenlo ustedes, no se vayan a enfadar los espectadores”.
Los sindicatos están que trinan ante el sorprendente giro de la patronal. Lo que proponen es un contrato único con mayores facilidades de despido. Aseguran que la flexibilidad del mercado laboral animará a los empresarios a la contratación. Yo, como no puede ser de otra manera, estoy de acuerdo con esta postura. Es más, yo abogo por una “flexibilidad total”. Propongo incluso modificar el eufemismo: “la maleabilidad laboral”. Compañeros trabajadores, nos empeñamos en defender nuestros derechos por encima de todo, y eso hace mucho daño a la economía. Uno debe sacrificar sus intereses individuales en favor de los generales. No hay que ser egoísta y hay que acceder a reducción de la indemnización en caso de despido para que los promotores de la económica creen trabajo y favorezcan a esta sociedad. La solución está en nuestras manos: el contrato maleable.
Y es que casi le hacen a uno sentirse culpable por tener unas condiciones laborales decentes. Perdonad que el que escribe trabaje en la función pública, estamento que, junto a los jubilados, tanto daño está haciendo a las arcas del Estado, lo que dificulta la recuperación económica. Aquí lo que hace falta es el apoyo incondicional a los empresarios mediante la reducción de las cuotas a la seguridad social y la puesta en marcha del Contrato del Siglo XXI.
La flexibilidad laboral que existe en España es ya muy alta. Prueba de ello es el incremento desmesurado de las cifras del paro en el último año. No ha habido ninguna dificultad en superar la barrera de los cuatro millones de desempleados. En realidad, se están utilizando mecanismos como Expedientes de Regulación de Empleo, declaraciones de quiebra de empresas y despidos amparados en causas económicas, cambios organizativos… para rebajar las indemnizaciones a 20 días por año trabajado, que curiosamente es la aspiración del Contrato del Siglo XXI.
Lo que la patronal está pidiendo en realidad, no es el abaratamiento del despido para hacer frente a situaciones de dificultad que pueda atravesar la empresa, lo que están solicitando es rebajar la cuantía de la indemnización en aquellos despidos que no tienen razón de ser alguna, es decir, los despidos improcedentes. Lo que la CEOE pretende es equipar el coste de los despidos improcedentes con el coste de los despidos con justa causa. Así, bajo la rúbrica de la “flexibilización del mercado de trabajo” ocultan sus verdaderos deseos de poder despedir a cualquier trabajador de bien a un bajo coste cuando, sencillamente, les parezca oportuno.
Esta crisis está haciendo mella. No sólo ha aumentado el desempleo sino que también se ha reducido el grupo de trabajadores que antes tenía estabilidad en el empleo pasando a las filas de la inestabilidad laboral, del trabajo precario, del trabajo temporal. Están despareciendo las medianías, adelgaza la clase media. Dos nuevas clases sociales han nacido: “los estables con trabajo digno” y “los inestables”. Argumenta la patronal que hay que romper esa dicotomía del mercado de trabajo y quiere hacerlo a costa de que esa estabilidad sea más endeble. La fórmula que proponen es sencilla: a menores salarios, más facilidad para el despido, menos cuotas a la seguridad social, sin impuesto de sociedades…más empleo crearán. Razón no les falta, así pone una empresa hasta el apuntador del Club de la Comedia.
Lo que propone la CEOE es sencillamente indecente. Su monólogo sólo gusta a los de siempre y el diálogo se antoja harto difícil. Por cierto, no ha explicado la patronal qué ofrece a cambio de ese brindis al sol que supone el Contrato del Siglo XXI o lo que es lo mismo, la posibilidad de despido arbitrario y encima barato.
Los trabajadores debemos representar otra función, un género literario que en el Siglo XIX nos llevó al Contrato del Siglo XX y a la conquista de los derechos laborales que la CEOE pone en entredicho: ante la amenaza, “movilización”.
Izquierda Unida de Colmenar Viejo va a lo suyo
Han pasado ya unos días desde las elecciones europeas y es hora de hacer análisis de los resultados. Podría decir que el paso del tiempo me permite ver las cosas con mayor distancia y realizar así un examen más frío y certero. Faltaría a la verdad. La realidad es que no me he puesto antes porque he tenido mejores cosas que hacer, que han ido desde trabajar en la Plataforma en defensa de la Educación Pública de Colmenar Viejo, implicarme en la organización de la fiesta de fin de curso del AMPA del colegio de mis hijos, acudir a las consabidas funciones, conciertos…con las que finalizan las actividades extraescolares, tomar unas cañas con los amigos…Vamos que no me he puesto al tajo porque no me he querido, en parte porque estoy de bajón.
En contra de muchos de los análisis que he leído, no estoy en absoluto contento con los resultados que ha obtenido Izquierda Unida. No podemos conformarnos con frenar la caída, no podemos estar contentos con mantener nuestros dos eurodiputados, no es suficiente ser la tercera fuerza política con un 3.7% de los votos.
En lo que a Colmenar Viejo respecta, podríamos resumir diciendo que se repiten los mismos resultados de las anteriores europeas si exceptuamos el trasvase de votos del PSOE a UPyD. Izquierda Unida ha obtenido 52 votos más que el las anteriores europeas; sin embargo hemos bajado una décima en porcentaje, contando en la actualidad con el 4.78% de los votos. Estamos 1 punto por encima de la media estatal.
Sinceramente, creo que no nos merecemos tan corto resultado, y me remito a los hechos: con un Grupo Municipal compuesto por tres concejales se ha trabajado muchísimo más que otros grupos (basta acudir a los Plenos para ver los grupos que presentan propuestas y los que no); con una Asamblea mucho más corta que otras formaciones hemos estado presentes en todos los tinglados, hemos organizado mesas redondas sobre educación pública, festivales de cultura en la calle, certámenes de literatura, muestra de cortometrajes…y todo ello sin elecciones a la vista, por el puro gusto de las cosas bien hechas, por oficio. Otras asambleas de otras formaciones ni se han movido del sillón.
Uno que es demócrata por convicción acepta el desenlace de las elecciones: la ciudadanía ha hablado, pero voy a poner en entredicho algunas cuestiones:
En primer lugar la ciudadanía ha hablado, pero ha hablado poco. Más concretamente ha hablado la mitad. La abstención en Colmenar ha sido del 48.47%. Los dos grandes partidos políticos (lo de grandes se refiere a que son los más votados) han desmovilizado a las masas, han conseguido desmotivar a los votantes. Los ciudadanos se han quedado en casa. La desconfianza en la clase política está generada por la falta de rigor en los debates, por el alejamiento del discurso programático, por los flagrantes casos de corrupción que son impunes a la responsabilidad política…La abstención es fiel reflejo de la crisis ideológica que sufre nuestra sociedad.
Una segunda tendencia que debe preocupar a Izquierda Unida es el bipartidismo. Cierto es que los medios de comunicación de masas han llevado a él, pero ha calado tan hondo en el imaginario social que va a ser difícil romper esta dinámica: el debate que se percibe en la calle es ¿estás a favor o en contra de Zapatero? Si hacemos un símil con el mundo del balón es como preguntar, ¿eres del Madrid o del Barcelona? A uno le puede caer simpático el Getafe, pero no se le pregunta de qué equipo es, se da por supuesto que tiene que ser del Madrid o del Barcelona. Este esquema se está trasladando a marchas forzadas a la política. Dentro de poco van a empezar a regalar a los recién nacidos camisetas del PSOE o del PP para fidelizar su futuro voto.
El bajo perfil político de la ciudadanía se percibe en tercer lugar con otro hecho acaecido en estas elecciones europeas: el ascenso de UPyD. Una formación política que bajo el manto del civismo ha irrumpido con fuerza en el mapa político de Colmenar Viejo. Un partido que si le sacamos de la Unidad de España no tiene ideología alguna. El candidato a las europeas de UPyD manifestaba en el País unos días antes de las elecciones que a veces se sentía socialdemócrata y a veces liberal, una nueva clase política ha surgido: el oportunista cívico, el unionista progresista democrático. No puedo entender que en Colmenar Viejo 1256 personas hayan votado al “Partido de Rosa Díez” (lo entrecomillo porque es de su propiedad). Estoy absolutamente convencido que un alto porcentaje de esos votantes no sería capaz de contarnos ni una sola propuesta que no tuviera que ver con los nacionalismos. Todo hace suponer que UPyD está viviendo del voto de castigo, no es ni mucho menos un voto ideológico. Pero cuidado, cierto es que a Izquierda Unida no le quita votos, pero no es menos cierto que le deja de sumar, ya que en otras ocasiones que el PSOE ha estado tan tocado como ahora que la crisis económica esta haciendo mella, hemos recibido votos de castigo a esa formación que ahora han ido a parar a Doña Rosita.
Una penúltima reflexión. Durante la jornada electoral tuve la ocasión de pasar por casi todas las mesas electorales de los colegios de Colmenar Viejo. Esto es un pueblo relativamente pequeño en el que muchos nos conocemos. Me ha entristecido profundamente encontrarme en las mesas interventores que iban por el Partido Popular que ni por asomo me podía imaginar que pudieran ser de derechas. Qué le vamos a hacer, de algún sitio tienen que salir los 7041 votos peperos. Finalmente, por no caer en el citado vicio Madrid vs Barcelona: también me ha entristecido encontrarme a gente de izquierda como interventores de PSOE. Con lo faltos que estamos de efectivos en la izquierda transformadora.
Lo dicho, realizada esta reflexión doméstica de las elecciones en Colmenar Viejo, vuelvo a mis quehaceres cotidianos: colaborar en la organización de la Plataforma de la Educación Pública, en el AMPA del colegio de mis hijos, colaborar con SODEPAZ en la organización de un acto en el local de IU sobre Palestina, tratar de que Izquierda Unida de soporte a un grupo de consumo ecológico, los conciertos de los niños, la quiniela de los jueves, la caña de los viernes…y el martes me viene a casa niño saharaui.
Salud y mucha presencia en la vida pública.













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