Punto G Colmenar Viejo – Información municipal

Colmenar Viejo se adhiere al PRISMA

Posted in Ganemos Colmenar, Mariano Martín by Mariano Martín on 3 octubre 2016

Ganemos Colmenar prefiere la gestión directa. No quiere que el nuevo Plan PRISMA se convierta en un nuevo Plan Granados.

El Ayuntamiento de Colmenar Viejo se ha adherido al Plan PRISMA con el voto favorable de todos los Grupos Políticos Municipales. Ganemos acoge esta decisión con alegría porque se trata de una inyección económica para realizar inversiones en Colmenar Viejo. Esto supone la posibilidad de mejorar determinadas infraestructuras de nuestro pueblo, y por ende, mejorar la calidad de vida de los vecinos.

Una vez acogidos al PRISMA, habrá que actuar con diligencia y señalar con rapidez el plan de actuación que queremos  llevar a cabo. No obstante, queremos advertir que actuar con celeridad no es sinónimo de excluir la participación ciudadana, que tiene que tener que tener cabida en la toma de decisiones sobre las obras a acometer.

La asignación inicial que corresponde a Colmenar Viejo en el Programa Regional de Inversiones asciende a 6.855,472 euros para los años comprendidos entre 2016 y 2019. La adhesión al PRISMA trae consigo la elección entre distintas modalidades de gestión del programa.

El Grupo Municipal de Ganemos Colmenar quiere explicar las razones por las que se ha decantado por la modalidad de gestión directa. Esto que significa que la redacción y aprobación de los proyectos, la adjudicación y contratación de la obra y la ejecución y la dirección facultativa serán competencia de Colmenar Viejo.

El inconveniente de la gestión directa del PRISMA es que conlleva la obligación de que  el porcentaje mínimo de aportación municipal sea del 25% de la asignación de la CM para realizar inversiones. Esto supone comprometer aproximadamente 1.700.000 euros de las arcas municipales. El GM de Ganemos Colmenar está de acuerdo con las consecuencias derivadas de optar por la gestión directa, ya que va a suponer aumentar unas inversiones, que al fin y al cabo, redundarán en beneficio de los vecinos.

Las razones de optar por la gestión directa hay que buscarlas en la lamentable experiencia del Prisma 2008-2011 que llevó un buen Plan al borde del precipicio. La gestión del PRISMA la realizaron conjuntamente el Gobierno del PP y la empresa pública ARPEGIO, marcada por la trama Púnica, presuntamente utilizada como herramienta para saquear las arcas públicas, y amparada por nuestro vecino y residente en la cárcel de Soto del Real: Francisco Granados.

No existe la más mínima duda de que la gestión del PRISMA anterior fue un desastre. Sigue siendo un desastre, con un marco temporal que iba de 2008 a 2011, se tuvo que ampliar hasta 2015 y hoy todavía sigue pendiente: la Comunidad de Madrid debe cantidades a distintos municipios, quedan obras pendientes de ejecutar, proyectos en trámite, obras sin realizar…Y como no queremos que el nuevo Plan PRISMA se convierta en un nuevo Plan Granados, preferimos la gestión directa.

Otra decisión a adoptar por la corporación, es la del porcentaje de esos aproximadamente 6.800.000 euros que queremos asignar a gasto corriente, ya que el nuevo PRISMA permite emplear hasta un 25 % la asignación económica para gasto corriente . Conste, que entendemos que esta posibilidad desvirtúa el objetivo del Plan, que no es otro que la realización de inversiones. Pese a esta desviación de los fines del programa, el GM de Ganemos ha optado acogerse al porcentaje máximo permitido por el Decreto de la CM que regula el Plan PRISMA: el 25%. Pero dado el empeño de Montoro en asfixiar a los ayuntamientos con sus leyes de estabilidad presupuestaria y sus absurdas reglas del gasto, al menos nos dejan algo de margen para acometer otras necesidades de los vecinos. A partir de ahí, dueños somos de realizar mas inversiones no incluidas en el PRISMA, entre ellas las inversiones participativas.

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Sin cautela: marcando la diferencia

Posted in elecciones, Política by Mariano Martín on 9 noviembre 2009

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Izquierda Unida debe aprovechar la oportunidad que le brinda la coyuntura política. Nos encontramos ante un PSOE que se demuestra incapaz de generar ilusión, que se evidencia sin soluciones para plantar cara a la crisis generada desde el capitalismo salvaje y desde un modelo de producción que, el mal llamado socialismo, ha contribuido a hacer hegemónico en la sociedad actual.

Reconocida la crisis económica, nadie puso en duda que era imprescindible adoptar otro modelo social, se pusieron en entredicho las supuestas bondades de las leyes del mercado y se planteó la “refundación del capitalismo” en aras de su moderación. Una vez que la intervención estatal echó una manita a bancos y multinacionales, parece que desde la derecha, la salida de la crisis pasa por dar un paso al frente, una vuelta de tuerca, más conservadurismo, más despido barato, menos Estado social.

Ante el desgaste que la situación de crisis económica está provocando en el PSOE, hubiera sido lógico esperar una fuerte subida del Partido Popular. Sin embargo, las cosas están que arden. Dejando a un lado los gürteles y demás casos de corrupción, nos encontramos con una formación muy dividida que está librando una guerra cuyo principal campo de batalla es Madrid. El sector neoliberal de Gallardón se enfrenta sin piedad al sector neoconsevador de Aguirre. Ambos pretenden alcanzar la hegemonía de un Partido Popular que se encuentra muy debilitado y con un líder puesto en entredicho. El gallego Rajoy, trata de dar una de cal y otra de arena. Así, por lado pega un puñetazo encima de la mesa imponiendo a Rato al frente de Caja Madrid. Por otro lado impone una suspensión cautelar a Cobo por su entrevista en El País poniendo al sector de Esperanza a la altura de La Gestapo.

En la sanción impuesta al Vicealcalde de Madrid vemos otra difícil pirueta en el difícil arte del sí pero no. La suspensión cautelar es una figura que cabe cuando se trata de discernir la culpabilidad de alguien o su grado de responsabilidad en unos hechos concretos. En el caso que nos ocupa, parece que no procede, ya que Manuel Cobo, no sólo reconoce la culpabilidad y el alcance de sus palabras, sino que además se reitera en sus afirmaciones y ni se disculpa, ni arrepiente de ellas. Lo máximo que llega a admitir es que el medio donde se pronunció no era el adecuado. Ante eso, o se le sanciona o se le disculpa de forma definitiva, aquí no hay cautela que valga. Curioso es también el alcance de la suspensión cautelar, ya que se le suspende de militancia pero se le permite continuar en sus responsabilidades en el Ayuntamiento de Madrid, es decir, continua como Vicealcalde y permanece como Portavoz de Grupo Popular en Madrid. Es decir, que Don Manuel Cobo continúa como voz cantante de compañeros de partido que apoyan a quien él denuncia. No parece de recibo, por mucho que se empeñe González Pons en decir que es admisible. Y mira que lo siento, porque no es que yo le tenga una especial simpatía a Cobo, pero al fin y al cabo, que compare a los hombres de Aguirre con una gestapillo de poca monta no deja de tener su aquél. Los hechos no dan para más comentarios y así lo entendió la lideresa Aguirre que se puso los zapatos de no hacer declaraciones. El supuesto puñetazo sobre la mesa de Rajoy no surtió el efecto deseado porque fue un puñetazo cautelar que no dejó contentos ni a unos ni a otros. Sanción que se precie, o es sanción o no lo es.

Ante esta situación de debilidad de los dos partidos mayoritarios, Izquierda Unida debe ser habilidosa para generar la ilusión necesaria que le permita recuperar el espacio político que ha ido perdiendo elección tras elección. Es imprescindible terminar con la hegemonía social y política del Partido Popular, pero hay que terminar desde la izquierda y el PSOE no parece decido a dar el paso. En el momento actual, con un Partido Popular dedicado a encubrir a sus diputados no adscritos y con un Partido Socialista carente de ideas para reflotar la economía, Izquierda Unida debe aprovechar para ganarse un sitio en el panorama político. ¿Cómo? Dando ejemplo de integridad y honradez, centrando el debate en las ideas y no en las personas y en los intereses particulares, ofreciendo una salida a la crisis desde otro modelo productivo… Izquierda Unida no puede caer en la tentación de repetir los errores de siempre. La precampaña electoral debería estar centrada en poner de manifiesto nuestras virtudes, (que no son otras que las de ser la única formación capaz de ofrecer alternativas que realmente son de izquierdas), y los defectos de los partidos mayoritarios, que están tratando de desenfocar el problema y trasladar la atención mediática a un plano distinto de la corrupción, la crisis económica, el desempleo, el deterioro social…Es el momento de marcar la diferencia.

Disuasión…No gracias

Posted in Colmenar Viejo by Mariano Martín on 24 octubre 2009

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Defendía Izquierda Unida de Colmenar Viejo en su programa electoral la construcción de un aparcamiento público y gratuito en la estación de ferrocarril.

No han tenido a bien nuestros dirigentes municipales concedernos tan alto privilegio. Lejos de ello, nos encontramos por un lado con un aparcamiento de pago y junto a él, comprobamos con perplejidad como el antiguo parking abierto al píe de la estación de tren está desierto, estando prohibido el estacionamiento. Así, mientras aproximadamente un centenar de plazas de aparcamiento están desocupadas, nos tenemos que dirigir al parking de marras y pagar el importe establecido. El que no quiera gastarse un euro, también tiene posibilidades: aparcar más lejos.

Van a responder los expertos en reparto de competencias, que si el terreno es de RENFE, que si es del Consorcio, que si del municipio, de la Comunidad de Madrid, de la contrata de la subcontrata o vaya usted a saber. Depende de a quién le preguntes.

Lo que sí sé con seguridad es que es más que conveniente la existencia de un aparcamiento público gratuito para fomentar el uso del transporte público, facilitando a nuestros vecinos el estacionamiento de sus vehículos y promoviendo el uso del tren para bajar a Madrid. Por eso suelen denominarse aparcamientos disuasorios.

He aquí el error, nuestros dirigentes se han hecho un lío con eso del “aparcamiento disuasorio” y han caído en un error conceptual.

Estimados órganos decisorios de la política de movilidad: cuando hablamos de “aparcamiento disuasorio”, nos estamos refiriendo a poner los medios y facilidades necesarias para disuadir a los ciudadanos de acudir en coche a Madrid. No se trata de disuadir a los colmenareños para que no utilicen el transporte público.

No hace mucho tiempo, cuando la inauguración de la Estación de Sol, el Equipo de Gobierno se vanagloriaba en los medios de comunicación: de Colmenar Viejo a Sol en 35 minutos. No estaría mal si no fuera porque se tarda otros 35 minutos en llegar de Colmenar Viejo a la estación.

La solución a la falta de aparcamiento gratuito pasaría por establecer una buena comunicación interurbana entre el pueblo y la estación, paro ahí, también son disuasorios. Los desajustes entre el horario de autobuses y trenes, la supresión de una de las dos líneas de autobuses urbanos que circulaban los días de diario para convertirla en una sola línea circular hace que te desanimes.

Espero que esta aclaración les haga reflexionar y entiendan de una vez por todas de qué estamos hablando: de fomentar el uso del tren. Así permitirán aparcar en un parking inutilizado, mantendrán las líneas de autobuses que van del pueblo a la estación, coordinarán los horarios de los trenes con los de los autobuses, perdón, con los del autobús que llega a RENFE, y en un momento dado, hasta es posible que se replanteen que el aparcamiento recién construido deje de ser de pago (en el fondo, soy un ingenuo).

En fin, en Izquierda Unida estamos a favor de unos aparcamientos disuasorios públicos y gratuitos, tal y como recoge el programa electoral que presentamos es las pasadas elecciones municipales. Estamos por la labor de mantener las dos líneas de autobuses que llegan a la estación, aumentando su frecuencia y haciéndola coincidir escrupulosamente con los horarios del Cercanías. Otras disuasiones nos dan pánico, sobre todo cuando afectan al funcionamiento de los servicios públicos. No queremos que nos disuadan de acudir al médico de la seguridad social, al colegio público, a realizar deporte en un complejo gestionado desde lo público…Somos raros.